Salones dorados de Baden-Baden

Casino de Baden-Baden: cómo el lujo del siglo XIX pasó a formar parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO

En Baden-Baden, el juego fue en otro tiempo parte de una tradición vacacional mucho más amplia. Los visitantes disfrutaban de las aguas termales, paseaban por los jardines y se reunían bajo las lámparas de araña del casino Kurhaus. En 2021, la ciudad fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO como parte de las Grandes Ciudades Balnearias de Europa. Su casino forma parte de esta historia, aunque no está reconocido por la UNESCO como monumento independiente.

Cómo el juego contribuyó al desarrollo de una famosa ciudad balnearia

Los manantiales minerales de Baden-Baden llevaban siglos atrayendo visitantes, pero fue durante el siglo XIX cuando el destino experimentó una gran transformación. El arquitecto Friedrich Weinbrenner diseñó el Kurhaus, terminado en 1824, con espacios destinados a la lectura, la gastronomía, la música y el juego. Las apuestas formaban parte de la vida social, junto con las conversaciones y los paseos vespertinos.

El empresario francés Jacques Bénazet asumió la gestión del establecimiento en 1838. Posteriormente, su hijo Édouard amplió la programación cultural. La ruleta atraía a viajeros adinerados, pero pasar una velada en el casino también significaba conocer gente, escuchar música y participar en la elegante vida social de la época. El juego era solo uno de sus numerosos atractivos.

Los juegos han sobrevivido a aquel exclusivo entorno social. Hoy, la ruleta y el blackjack también son habituales en Internet, mientras que los juegos con crupier en directo utilizan retransmisiones de vídeo para mostrar cómo se reparten las cartas o gira la ruleta. El sitio web de Nolimitway casino presenta tanto juegos de mesa tradicionales como ruleta en directo, ofreciendo un punto de comparación con las opciones actuales. Las reglas y los rituales pueden resultar familiares, pero seguir una partida desde una pantalla es muy diferente a viajar a Baden-Baden para disfrutar de sus conciertos, jardines balnearios y veladas en salones ornamentados.

Los salones de estilo francés que dieron fama al casino

Los célebres interiores del casino adquirieron su aspecto característico durante la ampliación impulsada por Édouard Bénazet. Los diseñadores Séchan y Bérain trabajaron con estilos inspirados en las residencias de la realeza francesa, desde Luis XIII hasta Luis XVI. Los nuevos salones se inauguraron el 11 de agosto de 1855.

Los espejos, los techos pintados y las lámparas de araña conferían a las salas una apariencia teatral. Los visitantes hacían mucho más que apostar: intercambiaban noticias, asistían a cenas y participaban en bailes. Los músicos también contribuyeron a consolidar la reputación internacional de Baden-Baden, convirtiendo el Kurhaus en un importante centro cultural.

Al finalizar la temporada de 1872, se prohibieron los juegos de azar y el casino permaneció cerrado durante más de sesenta años. Sin embargo, el resto del edificio siguió acogiendo espectáculos y reuniones sociales. Esta actividad continuada permitió que los salones conservaran su estrecha relación con la identidad de la ciudad.

Salones dorados de Baden-Baden

Por qué la UNESCO reconoció Baden-Baden en 2021

Baden-Baden pasó a formar parte de las Grandes Ciudades Balnearias de Europa, una inscripción de la UNESCO que comprende once ciudades de siete países. Este reconocimiento pone en valor una tradición en la que los manantiales minerales influyeron en el urbanismo, las prácticas relacionadas con la salud, el turismo y el entretenimiento.

El Kurhaus forma parte de un conjunto histórico mucho más amplio. La Trinkhalle, una galería destinada al consumo de aguas minerales, los establecimientos termales, los hoteles, los jardines y los paseos arbolados muestran cómo los visitantes combinaban tratamientos, ejercicio y ocio. El casino se integraba en esta rutina diaria, en lugar de funcionar como un establecimiento aislado.

La UNESCO no concedió al casino una licencia de juego ni lo reconoció individualmente como patrimonio. El valor reconocido reside en las conexiones entre la arquitectura y el conjunto de la ciudad balnearia. Estas relaciones explican por qué los salones de juego tienen importancia histórica incluso para quienes no sienten ningún interés por las apuestas.

Qué pueden visitar los turistas en 2026

El casino ofrece visitas guiadas por sus salones históricos, lo que permite apreciar sus interiores sin necesidad de participar en juegos de azar. La disponibilidad de las visitas varía, por lo que conviene consultar previamente el calendario oficial. El Kurhaus se encuentra en Kaiserallee 1, junto a los jardines centrales.

El acceso a las zonas de juego está limitado a personas mayores de 21 años que presenten su pasaporte o documento de identidad original. Los hombres deben llevar chaqueta para acceder a las salas de juego tradicionales, mientras que en la zona de máquinas tragaperras se exige una vestimenta informal elegante. Las visitas guiadas pueden tener condiciones de acceso diferentes.

Después de visitar el Kurhaus, merece la pena pasear junto a la Trinkhalle y continuar por Lichtentaler Allee. Este recorrido conecta los salones de juego con los espacios verdes y los edificios termales que dieron fama a Baden-Baden. El reconocimiento de la UNESCO corresponde al conjunto del paisaje urbano histórico, no únicamente al esplendor de su casino.